The Gas-Free Cities Declaration
Ciudades de todos los tamaños se comprometen a ser independientes del gas fósil
Mientras Europa enfrenta otra crisis energética, ciudades de todo el continente pasan a la acción para ser más resilientes energéticamente y mejorar la vida cotidiana de las personas eliminando el gas fósil.
Lee la declaración Envíanos un mensaje →Las ciudades actúan. En toda Europa, ponen a sus vecinos por encima del gas fósil, comprometiéndose con un futuro de energía renovable y asequible y un clima más seguro.
La Declaración de Gas-Free Cities es un llamado a la acción para alcaldes y gobiernos locales. Al firmarla, las ciudades se comprometen a establecer un calendario claro para eliminar el gas fósil y a tomar medidas concretas que protejan a los vecinos y aceleren el cambio hacia calefacción, cocina y producción de energía asequibles y sin gas. La transición ya está en marcha. La red eléctrica española es ya un 60% renovable, pero queda mucho por hacer. Cuanto más se invierte en renovables, menos vulnerables son las comunidades a los precios volátiles del gas y al chantaje político. Solo las renovables locales y descentralizadas pueden ofrecer seguridad energética real y facturas más bajas. Además, ayudan a prevenir lo peor de la crisis climática.
Preguntas frecuentes
La Declaración de Gas-Free Cities es un compromiso de ciudades de todos los tamaños para dar pasos prácticos hacia la eliminación del gas fósil. La Declaración ha sido impulsada por Greenpeace. Puedes leer la Declaración completa aquí.
Las ciudades que firman la Declaración se comprometen a:
– Fijar una fecha a nivel municipal para la eliminación del gas fósil e iniciar la transición.
– Priorizar las energías renovables para la producción de calor y electricidad municipales, aumentar la eficiencia energética, la electrificación y las soluciones sin gas para la calefacción y la cocina.
– Colaborar con otras ciudades para impulsar una acción ambiciosa a nivel regional, nacional e internacional.
Puedes leer la Declaración completa aquí.
En primer lugar: los vecinos y vecinas. Una ciudad sin gas significa facturas más bajas y estables. Los precios del gas suben y bajan con las crisis geopolíticas. Los de las renovables no.
Las familias están mejor protegidas y el aire que respiran es más limpio. Las ciudades también ganan: las renovables son más baratas y liberan presupuesto para escuelas y servicios públicos. Los sistemas de energía renovable descentralizados son más resistentes a los choques externos.
El clima también se beneficia. Cada ciudad que elimina el gas fósil ayuda a prevenir lo peor de la crisis climática.
Cuando los gobiernos de la UE y los gobiernos nacionales no actúan, las ciudades pueden marcar el camino. A través de la renovación de edificios, la energía renovable y la eliminación total del gas fósil, las ciudades pueden tomar el control de su propio futuro energético. Facturas más bajas. Aire más sano. Más dinero para los servicios públicos. Así es como sería una ciudad sin gas.
Los sistemas de energía 100% renovable existen y funcionan. El gas puede eliminarse sustituyéndolo por renovables a través de la electrificación, reduciendo la demanda energética global mediante la eficiencia y desarrollando almacenamiento de energía.
El informe Energías para Vivir Mejor de Greenpeace muestra que España y Portugal podrían tener un suministro 100% renovable y emisiones netas cero para 2040.
¿Contamos con tu firma?
Únete al número creciente de ciudades que se comprometen con un futuro sin gas. Ponte en contacto con nosotros para hablar sobre los próximos pasos.